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Valor y miedo

Un día se instala el miedo y corroe cada pensamiento. De alguna manera hay que sobrevivir sufriendo y funcionando al mismo tiempo. Nadar oceanos de incertidumbre hacia el apauso y la aceptación. Me obsesioné con la razón y la verdad. Creí lo que me dijeron un par de confundidos persiguiendo sus propios fantasmas de libertad y felicidad. Cerré las puertas e invité a casa al miedo vestido de arrogancia. Una ilusión que es roca, que separa y duele al mirar a los demás a través de la ventana, lejos de mi naturaleza.  Me perdí de tanto ver afuera. Cansada de no tener ni puta idea, de no saber, caí de rodillas ante la incertidumbre y ahí me quedé un rato hasta conocer mi humildad. Vi entonces verdades cayendo a pedazos al observarlas y considerar que podrían no ser ciertas, revelando la belleza de mi vulnerabilidad, hasta admitir que no necesito nada que no esté ahora mismo a mi alcance. Dejé de negar mi belleza y mi realidad. Dejé de pealear con Dios y que me quemara ese ...

impermanencia

Mis aspiraciones son seguramente las mismas de millones de individuos (con tanto miedo y tan ciegos como yo).   Las mismas palabras, las mismas preguntas equivocadas, los mismos cuentos de libertad. Buscando como imbéciles del otro lado del aparador y con la llave colgada en el cuello todo el tempo. Todos pagando la cuota por algo que no vamos a obtener jamás, no mientras la búsqueda sea en los mismos lugares. Me formé entonces en la fila de la insatisfacción y la infelicidad, vi pasar los más bellos atardeceres estando de pie y enojada. Me asumí parte del ejército de los resentidos, haciendo del enojo arma, escudo y disfraz.   Con la inocencia y belleza de un niño que cree no ser visto al taparse el rostro con las manos pequeñitas, creí que enojada no se notaba el miedo, el mismo miedo que ardía en todos los de la fila, aunque hubiesen llegado antes. Una necesidad de pertencer a lo que sea, al sitio equvicado, a la persona ocupada, al lugar donde no cabe ya nada más. ...

Victoria

Por un tiempo y como siempre, pensé el futuro distinto. Este futuro, el de hoy en el que reapareces, tiene una dimensión distinta al menos para mi. Probablemente es la primera vez que te veo completa y te respeto tal cual, sin la lastimosa necesidad de cambiarte y que seas otra: la que surgía de expectativas alucinadas, de mis vacíos y mis miedos. Al fin te quité de encima mis carencias, y mis frustraciones. Te empecé a ver con la quietud que da la realidad manifestándose, observo tu verdad floreciendo y comprendo entonces en qué consiste la pertenencia y el amor.  Libre de mi control, amo que seas tú, saberte real y cierta. Amo mi vida y la tuya, la historia que ambas nos contamos y a partir de la cual fui soltando el peso de no ser honesta y de poner arrogancia donde dolía tener que estar sola conmigo y odiándome. Pensar en el amor de mi vida fue inquietante por la simple posibilidad de haberlo perdido, hasta que tu presencia me recordó cómo mirarme frente al espejo y recono...

Irritable

Es una intolerable desesperación desde donde algo del interior quiere reventar, salir por la piel y por los ojos. Escupir verdades tajantes, absolutas… De golpe único y definitivo, estridente, seco; pero liberador. Soltar en esas verdades todo el peso del pensamiento que moldea en mi rostro incómodas expresiones de cansancio. Crear desde la desesperación. Crear desde el absurdo, de la inquietud extrema y mi falta te paz. Te cambio una gran idea por volver a mi hogar. Arrojo entonces todo el color interno, las palabras que por dentro desgarran la mente, los recuerdos y todo eso que no fue posible.

la historia en que te conocí

Te escribo pensamientos sin nombre, emociones y dudas. Subo desde tus piernas hasta tus playas en letras que tienden puentes del amor hacia el deseo. Camino tus orillas y mis manos escriben en tu cuerpo las razones de este ahora nuestro que es amor y tiempo, ausencias y silencio color tu nombre. Busco anclar mi vida a la tuya y me asomo al mundo que desde ahí se dibuja: tú, el mundo en el que siento el vértigo del destino invitándome a saltar. Estoy suspendida en este cuerpo que tiene ahora tu nombre escrito con besos, justo antes de cruzar las líneas que tus palabras claramente trazaron en la cartografía de mi espalda dormida. Navego tu cama que tendrá, según las circunstancias, su propio naufragio en tus orillas de mujer donde he de construir mi casa y he de leer al destino la historia en que te conocí y de un momento a otro fue primavera tu llegada insoportablemente hermosa...

realidades simultáneas

1. Hace falta estar lejos para darse cuenta de que uno en realidad lo tiene todo. Verse desde fuera y llevar consigo la verdad con la que salió de casa, pero que no quería ver. 2. Es conveniente que ciertas ilusiones lleguen a su fin. Terminar, así como iniciaron para estar a salvo de una catástrofe entre los planos reales y los imaginarios. 3. Sin embargo, las cosas ahí no terminan. Esta energía inmensa que mueve al mundo, va transformando realidades en nada. Hace de la nada, siempre infinitas posibilidades. 4. La ventaja de que hoy no estés conmigo, es que la posibilidad queda en el aire. De manera que quizá esta noche toques mi puerta porque no has podido dormir. 5. Y tal vez entonces, Susana, quieras abrazarme como aquella vez en México. 6. Las fronteras no están en la tierra, sino en la piel. 7. Te quiero sin medida y sin razón. 8. “Te dejaría mi corazón, pero voy a usarlo. Debo llevarlo conmigo” 9. “Está bien. Puedes llevarlo, úsalo todo lo que puedas. Tendré que recup...

3:00 am

Hay que salir a las 3:00 a.m. para tomar la autopista antes del amanecer. Duerme un poco, si quieres, yo estaré aquí atenta al tiempo que viene. Te aseguro mujer que estaremos pronto del otro lado del destino. La vida no nos ha dejado atrás, a pesar de la espera, de cada interrupción en los caminos que hemos seguido. Vimos tantas despedidas y encuentros planeados que llegué a sentirme conmovida por la fuerza que el amor lleva en sus artefactos de transporte. Los aéreos son mis favoritos. Susana duerme. Te observo, te pienso. Esa sonrisa que vale cuarenta mil euros, me hace dudar del sinsentido de la vida y la belleza. Aunque bien podría confirmar efectivamente que no lo tiene, que nada lo tiene, que tu sonrisa es tan inútil como mis esfuerzos por querer descifrar al amor y a todas las mujeres en tu modo de caminar. Precisamente por eso me quedo con tu sonrisa, es el placer más grande hecho luz, calor invadiendo mi cuerpo. Entra por el pecho y se expande hacia los brazos (puedo sentir d...