Es una intolerable desesperación desde donde algo del interior quiere reventar, salir por la piel y por los ojos. Escupir verdades tajantes, absolutas… De golpe único y definitivo, estridente, seco; pero liberador. Soltar en esas verdades todo el peso del pensamiento que moldea en mi rostro incómodas expresiones de cansancio.
Crear desde la desesperación. Crear desde el absurdo, de la inquietud extrema y mi falta te paz. Te cambio una gran idea por volver a mi hogar. Arrojo entonces todo el color interno, las palabras que por dentro desgarran la mente, los recuerdos y todo eso que no fue posible.
Esta noche nadie duerme. Se tiende en el espacio la nata de pensamientos sobre lo que somos y lo q nunca más Recuerdos, anhelos… deseos atados al sexo y al alma. Soledades desnudas como la noche y una llamada que no se realizó, otra que nadie contestó, otra q fue silencio y espera: deseo de una voz reclamante. Cada uno guardando sus miserias bajo la cama a la espera del desconocido y el tiempo que vendrán de la mano y cantando.
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