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la historia en que te conocí

Te escribo pensamientos sin nombre, emociones y dudas. Subo desde tus piernas hasta tus playas en letras que tienden puentes del amor hacia el deseo. Camino tus orillas y mis manos escriben en tu cuerpo las razones de este ahora nuestro que es amor y tiempo, ausencias y silencio color tu nombre. Busco anclar mi vida a la tuya y me asomo al mundo que desde ahí se dibuja: tú, el mundo en el que siento el vértigo del destino invitándome a saltar. Estoy suspendida en este cuerpo que tiene ahora tu nombre escrito con besos, justo antes de cruzar las líneas que tus palabras claramente trazaron en la cartografía de mi espalda dormida. Navego tu cama que tendrá, según las circunstancias, su propio naufragio en tus orillas de mujer donde he de construir mi casa y he de leer al destino la historia en que te conocí y de un momento a otro fue primavera tu llegada insoportablemente hermosa...

realidades simultáneas

1. Hace falta estar lejos para darse cuenta de que uno en realidad lo tiene todo. Verse desde fuera y llevar consigo la verdad con la que salió de casa, pero que no quería ver. 2. Es conveniente que ciertas ilusiones lleguen a su fin. Terminar, así como iniciaron para estar a salvo de una catástrofe entre los planos reales y los imaginarios. 3. Sin embargo, las cosas ahí no terminan. Esta energía inmensa que mueve al mundo, va transformando realidades en nada. Hace de la nada, siempre infinitas posibilidades. 4. La ventaja de que hoy no estés conmigo, es que la posibilidad queda en el aire. De manera que quizá esta noche toques mi puerta porque no has podido dormir. 5. Y tal vez entonces, Susana, quieras abrazarme como aquella vez en México. 6. Las fronteras no están en la tierra, sino en la piel. 7. Te quiero sin medida y sin razón. 8. “Te dejaría mi corazón, pero voy a usarlo. Debo llevarlo conmigo” 9. “Está bien. Puedes llevarlo, úsalo todo lo que puedas. Tendré que recup...

3:00 am

Hay que salir a las 3:00 a.m. para tomar la autopista antes del amanecer. Duerme un poco, si quieres, yo estaré aquí atenta al tiempo que viene. Te aseguro mujer que estaremos pronto del otro lado del destino. La vida no nos ha dejado atrás, a pesar de la espera, de cada interrupción en los caminos que hemos seguido. Vimos tantas despedidas y encuentros planeados que llegué a sentirme conmovida por la fuerza que el amor lleva en sus artefactos de transporte. Los aéreos son mis favoritos. Susana duerme. Te observo, te pienso. Esa sonrisa que vale cuarenta mil euros, me hace dudar del sinsentido de la vida y la belleza. Aunque bien podría confirmar efectivamente que no lo tiene, que nada lo tiene, que tu sonrisa es tan inútil como mis esfuerzos por querer descifrar al amor y a todas las mujeres en tu modo de caminar. Precisamente por eso me quedo con tu sonrisa, es el placer más grande hecho luz, calor invadiendo mi cuerpo. Entra por el pecho y se expande hacia los brazos (puedo sentir d...

otra vez

He repetido las mismas palabras desde febrero y ahora tengo la sensación de no entender mi propia lengua. No sé si soy Susana o ella sigue durmiendo. Perdí la noción del tiempo y la espera me llevó a probar los más amargos besos que nuca quise dar. Convertirme en tres personas y tal vez eres una visión del futuro que está aquí a la vuelta pero nuca llega, no termina de caer. Avanzar hacia las puertas que su sonrisa abrió la otra noche y otra vez estoy hablando con su recuerdo.

evidencia 8

Espero a Susana que llegará en cualquier momento. Le traje un vestido nuevo que va perfecto con sus zapatos rojos, los mismos que usó el día de su boda. Fuimos tan felices de saber que no fuera cierto, de saber que la vida es una broma muy mala en la que a veces podemos encontrar agua dulce en el oleaje de esta mujer. Es verano, tengo la ropa ideal para estar al sol con ella y la playa, el calor de su mirada y le pediré consejos porque ella tiene muy buen gusto y sentido de la moda. Llegó con el oporto y la mirada encendida de experiencia. La vida trajo la esperanza perdida de donde surgimos. Trajo de nuevo luz a esta casa llena de sueños colgados como estrellas en cada una de sus esquinas. ¡Al fin llegaste mi niña! Fueron muchos intentos mal logrados, tenía piezas sueltas de todas las mujeres que conocí y me rompieron el corazón. Sin que lo supieran rescaté de ellas lo mejor que se pudo, construcciones imaginarias de perfección. Esa que tu, mi imperfecta Susana, no tienes en absolut...

un recuerdo, supongo

Hacemos puentes de amor y pensamientos en los que ahora duermes y yo te recorro en letras y besos. Una fuerza que mantiene la ilusión de que se está vivo. Esa energía que surge de mirarte y no comprender. Se acelera el pulso cardiaco y respiro cerca de tu oído para describir este cielo. El aroma de tu pecho en que descansamos nuestro deslizar de tiempo hecho ropas que cayeron. Estás ahora en mis brazos, una hora después, estaré en una autopista hacia al sueño de donde no quiero regresar esta noche, al menos. Tu entonces, estarías en Monterrey escribiendo tus pensamientos y recorriendo minuto a minuto nuestra espera. Cuando despierto, ya estás ocho horas más allá del ayer. Madrid te recibe con una noche fabulosa que aún no termina y lo digo porque justo ahora estoy sintiéndote dentro y en mi aliento. Besarte es abrir las puertas de la libertad. Sentirse infinita al abordar tu mirada. Viajar ahí contigo mientras me pienses y los puentes tengan su otro extremo en cualquier ciudad en que a...

T2

Llevamos el tiempo en la ropa puesta, esa que desesperadamente desabotonamos para respirarnos desde dentro, para decir te amo con el silencio de solo mirarte y querer interpretar lo que tus ojos ven en los míos. Rebasar los límites de la temporalidad. Llevamos el tiempo en una maleta que ye se ha extraviado. Lo registramos en el acceso a un estacionamiento en el que el tiempo fue otro según la relatividad de nuestros besos y gravedad cero en tu cuerpo húmedo adherido a mis deseos hechos amor, palabras dulces e infinitas trayectorias del alma. Tiempo por el que nos desplazamos sin sentir el piso, que hay que llenar y disfrutarnos al máximo porque no sabemos si ha hay futuros, solo sé que estoy viviéndote, que al fin caminamos con la maleta del tiempo en nuestra mano y esperamos con la certeza que da haber sincronizado nuestros relojes esta vez para entrar a tiempo al mañana. Somos tiempo andando de la mano, una despedida que es un beso interminable. Te quiero con peligro, te esp...