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ciudad perdida, no encontrada

Comencé la carta que nunca quise terminar. Por eso fue la última y sin embargo estoy segura que es mentira, que aquí no se acaba. Incomprensible e ineludible esto del destino. Con la esperanza de que sea lo que nunca y París se ve aún mas gris porque se acabó agosto, hice el viaje, escribí la lista de deseos, recorrí cada una de tus calles y jamás encontré una señal de tu amor. Sombras difusas que delatan nuestros actos. Me convencí de tener fe, Susana y es muy difícil describir esta sensación de vacío que deja el Sena cuando no perteneces a este lugar. ¡Vámonos ya! Tal vez este no sea nuestro hogar, una mala interpretación de la geografía, del Tarot, de su mirada. Sé que aseguré sentirme atravesada por su mirada, que tocó mi alma alojada en el vientre, que prometió este mañana. ¿O sería Madrid su promesa? Tal vez no me vio. Mírame dos veces, este dolor es la prueba de que existo Susana, te digo que tal vez ella era ciega o estaba muerta, no pude percibirlo y me enamoré. La profundidad...

santa cordurita

Saco la imagen que encontré tarde, después de cinco años, en el tercer viaje, justo cuando no era mi intención encontrarla. Desesperadamente rastreamos la ciudad con sus iglesias e imágenes. Era una invención para justificar el hecho de no poder salvar tu vida. El cáncer mata y punto. Vivir, de algún modo, también es ir muriendo, ser muertos por causa del tiempo y las circunstancias a las que nos expone hacer una vida. Rezo a la Santa Cordurita para que no sea cierto, que aleje de mí la esperanza con la que despierto abrazándote. Tenerla junto al pecho, después de un baño con agua de coco y poner azúcar en el shampoo. Dice Iván que no es magia sino leyes físicas, que se neutralizan las energías, se alejan las malas vibras. Una veladora de canela y azúcar, que endulce mi corazón, que el latir del colibrí sea mi alma alegre. Mar dulce. Como tu voz T o este recuerdo. La esperanza de nuevo. Santa Cordurita, te encontré tarde, no quisiste aparecer cuando necesitaba el milagro, agua bendit...

tres minutos

Somos al mismo tiempo cada una de las ideas que los otros tienen de nosotros mismos. Habitamos pensamientos y sueños en los que morimos y renacemos según el olvido. Soy todas las imágenes que quieras pero soy en tu mente el recuerdo que te amo, tres minutos y la vida es otra, monotonía y trascurrir de días como cigarros en tus dedos y pensamientos en tus labios. Tal vez no existo, pero aun me estremece recordar tu aliento con memoria visual o táctil. Caminamos ya por Lisboa y no te has enterado porque eres otra con quien duermo y hablamos de que el color es una ilusión, de que el futuro no existe y ya es tarde mi niña, corre que no llegamos. Amo que no me necesites y no se si piensas en mi. Vives en mí y eres el color de mi día, encerrada tal vez en una ciudad pero infinitamente libre en mi cuerpo que te piensa cada instante. Camino entre estrellas que tus ojos dejaron por aquí en todo esto que voy pisando. Son mi modo de mirarte y besarte, cada ilusión que se tiene de la realidad, cad...

el principio de la ilusión

Quedarse en el principio de lo que sea, implica vivir la ilusión de lo que es el porvenir… pero nunca se llega a vivir tal, puesto que el tiempo nos rebasa apenas estamos conscientes de nuestros pasos. Haciendo exactamente lo mío, llegaste a mi vida preguntando mi nombre y sin buscarme, resulta que me tenías ahí, tuya y enamorada. Eres la idea del tiempo, me veo en ti la mujer que quiero a mi lado. La ilusión consiste quizá en que al transcurrir los segundos, visualizo años o atardeceres en la playa y tu piel. Sentir el viento y tu mirada perdida, una caricia. Sin buscar, encontrarte justo debajo del vientre expuesto al sol, perfecto y eterno. Recorrerte como se recorre el tiempo en caricias y besos, transcurrir en ti las vidas que sean necesarias para saber si estamos equivocadas esta vez, o fue un buen momento para conocerte. Eres de tiempo, mi tiempo, el que quiero vivir. Ese que pensado hace de los segundos, eternidades a tu lado en desayunos y despedidas, con abrazos y muchas pal...

comienzo

Que nadie lo diga, y si lo escuchas, no lo creas. Sé que siembro un terreno infértil, donde ya no hay esperanza y el porvenir no florece. Sequía en el alma porque he dejado de llorarte. Aprendí a caminar entre tus sombras, entre tus nunca más, que duraron lo que un comienzo. Cierro los ojos para que no seas cierta y que los ríos lloren porque no me amaste, sin detenerse, solo por el fluir de la vida que nos regresa lo perdido, pero cuando ya lo habíamos olvidado. No ser mas el agua donde sumerges tu sed, ni un recuerdo.

tormentas

Antes que todo pase, mi niña, estaremos a salvo… este silencio protege nuestro más grande secreto: ese que tus ojos gritan detrás del personaje que canta. Voy por un camino oculto a tus brazos que son fuego, recorriendo tus mundos y tus superficies, escalando el misterio del amor en ir y venir de viento y silencio… Agregamos tiempo a la mezcla, tiempo lento y desesperante, tiempo que nunca alcanza, que se roba y se extiende. Al distraerse el mundo, metemos la mirada al fondo del costal de certezas, robo dos de ellas, esa de que te quiero y la otra, de que me quieres…. Después viene el mundo, donde efectivamente ya casi no hay nada que no te contenga y que no llueva ya tu color y tus silencios… la misma ausencia va llena de ti mi niña, de esa imagen que desborda mis ojos en lágrimas de no tenerte. Saberte cierta e imposible, escribirte mundos para leerlos a tu lado y entonces creer, sin comprobar nada, sólo creer que las cosas son posibles, aunque la vida grita lo contrario, creer en ti...

viajes inconclusos

Naufragué en el mar equivocado. No hay cielo, no hay viento favorable Los tripulantes de mi alma abandonaron la embarcación apenas apareció el amor. Perdí mi órbita y la dignidad Un choque fatal con el satélite recién descubierto: la ilusión de tenerte, un accidente, un vuelco en la vida. Amarte fue un acto suicida, un acto de fé que rebasa la física cuántica de mis frustraciones. No hay ya nada detrás de tus ojos, el infinito prometido en un sueño traicionó nuestras expectativas. Mi amor asimétrico y multidireccional se dispersa en destellos de luz insuficiente no hay modo de llegar a ti ni de tocar tu alma llegué a la conclusión de que, sencillamente no existes y que soy la resultante de viajes inconclusos donde se pierden los enamorados ¿Qué sucede con los sueños y los futuros a tu lado?? Una imagen difusa de ti en mis brazos… hacer justo lo que no debía, esperarte, soñarte y construir nuestra casa esa de palabras que mis ojos prometieron cuando callaban. El error fue, desde el pri...