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grado 45

si el futuro es ilusorio y para el pasado es muy tarde, pues nada, bailemos mujer... compremos tres ilusiones para esta noche, abrigadas del recuerdo de esto que nunca fué: embriagarnos de felicidad y mentira mentirle al destino, escondernos en tu cama y mis palabras fingir que fingimos... y si ella llega, encuentre que estando juntas, somos ella pero no queremos saberlo para no perderla

#7

en una de esas, la vida se equivoca... entonces, la excepción que confirma la regla y un nuevo accidente me encuentra buscándote. Dejarse ser, con la última esperanza del día: no esperar. acaso será cuestion de ver bien tu espejo y recordar que siempre estuve contigo, que te sueño y eres más mía de lo que te sabes cierta, mía pero conmigo, y que muchas realidades simultáneas nos tienen enredadas. Tu silencio es esa esperanza: la de no esperarte, para buscarte, para aprender en el camino que mi espejo está muy cerca, pero quiero encontrarlo debajo de tu cama y en tu sonrisa

i s a

sencillamente no lo acepto esto no es real... no puede ser simultáneo lo vivo y lo muerto posiblemente sea otra realidad soy otra persona la que no está contigo y te extraña no me dejaste Isa, sólo es que no estás sólo es que no soy

domingo

Domingo q no acaba de caer, como el tiempo de la espera, con el sol frente a la cara y el espíritu en los pies. Ya la voz está cansada de nunca jamás. La justicia resulta, en estos momentos de sinceridad, un estorbo para la conciencia… es indigesta y hacemos como que nada vimos, como q esto nunca pasó y tengo sueños que hacer realidad, para mañana que es lunes por la mañana.

tiempo

Escribo Isa otro año sin tu nombre un año que es veintisiete años contenidos en mí, pero sin tí contenidos en pensamientos de un minuto simultáneos y si los ordeno, serán acaso días pequeñas eternidades de vacío soy todas las personas que pienso con sus años contenidos en respectivos pensamientos hoy te pienso me acompañas contenida en mis minutos de silencio hasta nuestro encuentro

relatividad

Peguntas si quiero ser ella. ¿Quiero? Estoy segura de de serlo, ser ella pero no tú, que seas ella para mí, que ella y yo somos lo mismo pero ella tiene tu nombre y tu sexo. No importan ya las preguntas, importa que ella no exista, que no esté segura de tu existencia, y que desee no existir. Aunque no quiero caer de la realidad, sueño un accidente que me lleve a Santiago. Lo que ese camino me ha prometido. La catedral, la pista de hielo, la niña, la playa, correr y buscarte, la lluvia, el colegio. Caminar hasta el oporto y Lisboa, un tren a Dresden… ya tengo los boletos y las calles por las que seremos tiempo y palabras. Detenernos en un grafitti, tres carteles. Tus fotografías y yo. Pasos, veo tus tenis y puedo escuchar las risas que me regresan a la vida que no es esta en la que estás. Escribes ese libro, ilustro las palabras que dicen lo mismo de mil modos distintos. Una canción tonta, bailar, de nuevo tu risa. Una computadora, la noche y el alcohol de un lugar que nos resguarda. Mi...

Camino a Santiago

Tengo ya un montón de recuerdos tuyos pero míos, (sobre todo míos). Eres la protagonista de una historia que no sucedió, al menos en este plano existencial. Debo estudiar la teoría de la relatividad, para encontrar el accidente por el que pueda, como en mi sueño, entrar a tu mundo, tu burbuja. Eres Laura y estás lejos. Un salón, palabras, seis o siete horas de distancia en tiempo, otros muchos kilómetros de tierra y agua, dos años de existencia, cinco mundos entre el primero y el que habito. ¿Cómo decir que existes, si no estás, si no existes? Si eres la invención de un personaje. Un gólem con el que platico sobre el amor y la vida, que no ama ni vive un mundo que tampoco es el tuyo. Suerte. No me tomo la molestia, las piezas vienen a mí. Sucesos consecuencia de decisiones acertadas o no, que traen algo tuyo: imágenes, palabras, sonrisas, ironías y miedos. No me atrevo a desearte, menos aún a enamorarme (a estas alturas, enamorarse es el mayor inconveniente). Anticipo la razón a este i...